Desde hace dos décadas se ha preocupado incansablemente de la realidad de las mujeres privadas de libertad: Es un compromiso debe ser de todos los chilenos, porque de una u otra forma, todos nosotros también generamos delincuencia y pobreza con nuestra indiferencia.
Creo que tenemos que conocernos más. Saber quiénes son los que están en la cárcel. Ese es el desafío que tenemos como sociedad, permanentemente.