La invitación es a no perder la esperanza en este momento de dolor, estamos creciendo al tocar la Verdad y dejarnos iluminar por ella.
Los procesos humanos llevan tiempo y hay que vivirlos tomando concienca de las propias necesidades, reconociéndolas, ordenándolas y siendo capaces de reorientar las propias opciones, para humnizar al modo de Jesús.