Los casos "Operación Huracán" y "Catrillanca" han evidenciado que la necesidad de cambios en la policía uniformada va más allá del control de sus manejos presupuestarios o su autonomía táctica respecto del poder político.
La profundidad de esta crisis institucional requiere que, como país, tengamos un debate que nos permita hacer cambios más complejos y no solo parciales.