Análisis económico de las políticas de viviendas sociales en Chile

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Date

2006

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Universidad Alberto Hurtado

Abstract

Los subsidios habitacionales pueden ser hechos por el lado de la oferta (construyendo viviendas o licitando la construcción de éstas) o por el lado de la demanda (entregándoles directamente los fondos a los beneficiarios.) Históricamente en Chile han predominado los subsidios a la oferta, existiendo no obstante períodos donde se intervino por el lado de la demanda, en especial para la consecución de terrenos baratos y programas de autoconstrucción. Durante el último régimen militar, se constituyó un sistema de subsidios habitacionales, que en esencia sigue vigente hasta nuestros días. El Ministerio de Vivienda y Urbanismo obtiene fondos desde el fisco y de bancos internacionales, y los transfiere al Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU). Este organismo por una parte, entrega un subsidio directo a los beneficiarios, previo proceso de selección (que está a cargo del MINVU), y con estos fondos los beneficiarios compran sus hogares a constructoras privadas. Ésta es una forma de subsidio a la demanda, y es la que se hace a través del Programa Especial para Trabajadores (PET.) Por otro lado, el SERVIU compra directamente a las constructoras las viviendas básicas, y se las traspasa a los beneficiarios. Ésta es una forma de subsidio a la oferta. Durante los años ’90 se crearon nuevas modalidades de subsidio a la demanda, como es el caso de los programas de vivienda progresiva y el de leasing habitacional, y se aumentaron los fondos destinados a subsidios. Durante los primeros años del siglo XXI, se reformuló el sistema, limitando los créditos habitacionales que otorgaba el Estado, dada la enorme morosidad existente y la incapacidad política de recuperar dichos fondos, creando nuevos programas de subsidio, como el fondo solidario de la vivienda y reemplazando la vivienda básica SERVIU por un nueva tipología sin deuda de los beneficiarios llamada vivienda social dinámica sin deuda (VSDSD), único programa de subsidio a la oferta existente actualmente. En las últimas dos décadas han predominado los subsidios a la demanda. La forma en que operan más corrientemente estos programas hace que los individuos no reciban directamente el dinero, sino que existan entidades organizadoras, que agrupan algún número importante de postulantes, presentan su postulación conjunta al MINVU, y administren los ahorros de los interesados y el subsidio, para comprar conjuntos habitacionales a constructoras privadas. Estas entidades organizadoras pueden ser tanto públicas como privadas. No existe una legislación adecuada para estas entidades organizadoras, generando de esta manera la posibilidad de que éstas se asocien con las constructoras privadas y hagan negocio a partir de la demanda cautiva que tienen, por ejemplo, construyendo una mayor cantidad de viviendas que las prometidas, y con calidad diferenciada, para vender el excedente en el mercado. No existen pruebas suficientes para afirmar que este hecho ocurra efectivamente, sin embargo, la regulación actual y la forma en que se dan los subsidios hacen factible que se cometan abusos de este tipo, y es por ende necesario reformar la forma en que se están entregando los subsidios habitacionales.

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Licenciado en Ciencias Económicas

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